En Chihuahua, rocas comunes están ayudando a combatir el cambio climático.
El Dr. Alejandro López Ortiz, investigador del CIMAV, desarrolla una tecnología que transforma minerales abundantes como la dolomita en “esponjas” capaces de capturar CO₂ mientras se produce hidrógeno, el combustible del futuro.
Ciencia hecha en México, con recursos locales, para un futuro energético más limpio.
Fuente: Omnia